Los Ertes o Expediente de Regulación Temporal de Empleo consisten en una suspensión del contrato de carácter temporal. Están regulados por el artículo 47 del Estatuto de los Trabajadores y, de la misma manera que los Eres, están controlados por la Inspección de Trabajo. Ahora, con la crisis generada por el Coronavirus, están apareciendo en las noticias numerosas empresas que piensan realizar Ertes. También es previsible que se produzcan despidos, pérdidas definitivas de empleo.

Los efectos más significativos de un despido son las repercusiones económicas y las relacionadas con la realización profesional. Además es importante tener en cuenta otros aspectos, principalmente psicológicos, como son el sentimiento de rechazo, de valía (muy relacionado con la autoestima y también con el sentimiento de pertenencia). Esto puede añadir una gran carga emocional a la situación de confinamiento y cuarentena que estamos viviendo estos días.

Algunas recomendaciones ante un despido o un Erte son:

En relación con las emociones que sentimos en estas situaciones:

¿Cómo podemos ayudar a alguien afectado por la pérdida de trabajo?

Si alguien de nuestro entorno se ve envuelto en esta situación, la primera recomendación es la escucha empática y el apoyo incondicional. Que perciba que estamos a su lado, que somos su apoyo. Más que hablar o dar consejos, lo adecuado es escuchar y mostrarnos abiertos a lo que dice y aceptar lo que siente. Estar para lo que necesite. Si quiere hablar, escuchar. Si no, respetar ese silencio.

Hay que tener en cuenta qué es la empatía. Empatía no es hablar de nosotros o identificar y comparar sentimientos y situaciones (“Yo lo he pasado peor”, “Si a mí me echasen les daría las gracias”, “Sé como te sientes”, “Ya has superado situaciones más difíciles”, etc. Empatía es ponerse en el lugar de la otra persona, escuchar y animar.

Posiblemente, la persona afectada por la pérdida de empleo tendrá altibajos y mezcla de emociones: a veces no nos entendemos ni nosotros mismos y no sabemos lo que queremos. Podemos proponer, sugerir y pedir de manera respetuosa. Pero no dar órdenes (“lo que tienes que hacer es salir y desconectar”), imponer nuestro punto de vista (“la única manera es pasar página rápido y ponerte a enviar cv ya”), enfadarnos (“no entiendo por qué lloras cuando no estabas a gusto en ese trabajo, tienes que levantarte ya y ponerte en marcha”.).

Es preferible acompañar de manera suave, respetuosa y empática. Podemos mostrar empatía con expresiones del estilo: “entiendo que lo estés pasando mal, que es importante para ti”, “es algo que no estaba en tus planes y te sientes mal”, etc. Aunque lo mas probable es que lo que necesite sea hablar, desahogarse o hablar de otras cosas y no escuchar nuestras opiniones al respecto.

Los límites que podemos poner son favorecer el autocuidado: que duerma lo suficiente, que se alimente bien, que haga ejercicio, que no se aísle, etc. Es decir, si vemos que no se cuida, sí podemos mostrarle nuestra opinión y animarle a hacerlo.

A modo de resumen, las pautas son:

¿Qué es lo que no debemos hacer? 

No es el momento de hacer valoraciones críticas (“para lo que te pagaban…”, “si no te gustaba ese trabajo”…) ni de infravalorar la situación o su reacción (“no merece la pena estar triste”). Tampoco de crear falsas esperanzas a la persona que se ha visto afectada por un despido (“enseguida vas a encontrar algo mejor”).

Hay una tendencia natural a intentar cambiar la situación o cómo se siente la persona, dando nuestras opiniones al respecto. Es algo natural, porque nos cuesta conectar con esa emoción de tristeza, de frustración. Nos recuerda momentos en los que nosotros hemos estado así. Por eso no es momento de decir lo que tiene que sentir o hacer: “Ya han pasado unas semanas, no deberías seguir triste”, “deja de estar quejándote todo el día”, etc. Es un momento de estar ahí (de manera telemática si esta persona no vive con nosotros), escuchar y dar todo nuestro apoyo. Es preferible, antes que dar un consejo no solicitado.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *